BOLICHEROS BUSCAN RECONVERTIRSE Y QUIEREN FUNCIONAR COMO CONFITERÍAS

Propietarios de locales bailables se reunieron para abordar sus problemáticas.

Dueños de boliches bailables y de confiterías con baile de la Balcarce organizaron una reunión y algunos expresaron sus deseos de reconvertirse y abrir como confiterías, ante la crisis sanitaria y económica por el COVID-19.

Explicaron que el encuentro fue para tratar distintas problemáticas, pero no con la intención de pedir la reapertura de sus locales ahora, ni armar un protocolo al respecto.

«Si bien es desesperante la situación y hay comerciantes que la están pasando mal, a punto de perder su negocio, sabemos que hoy no es el momento de abrir, ni de pedir abrir. Primero está la salud y respetamos todos los pasos establecidos por la gente del Ministerio de Salud para ir de a poco habilitando los rubros. Sabemos que tenemos que esperar y que somos unos de los últimos», manifestó Mario Delaloye, propietario de Planet y Elephant-Bullet.

Y agregó: «Queremos que quede claro que no pretendemos abrir boliches más sabiendo que todavía no volvieron ni las clases. Eso es impensado. Sabemos que la situación no da para eso».

Durante la reunión, los comerciantes contaron como afrontan la crisis. «Hay distintas situaciones en el rubro, tanto gente que está sosteniendo todo y esperando, pese a que hay incertidumbre y no puede hablarse de fechas. También más que nada hay muchos comerciantes que no pueden aguantar la situación de no trabajar y generar ingresos porque no tienen otros», explicó Delaloye.

Los bolicheros armaron una comisión representativa del sector y esperan poder reunirse con autoridades. «Vamos a generar una reunión con el Gobierno municipal y provincial para sentarnos a hablar porque hay gente que quiere transformar su negocio en confitería y poder abrir con mesas, sillas y todo lo que eso implica; es decir, aggiornarse a las medidas que sacaron para las confiterías, hasta tanto algún día vuelva la actividad normal de antes. No son todos, sino unos cuantos que plantearon esta necesidad porque están desesperados y necesitan sobrevivir», aseguró.

Reclamo por la factura de luz

Los propietarios de boliches del interior de la provincia también participaron de la reunión mediante la plataforma Zoom.

Otra de las problemáticas que abordaron los participantes fue la facturación de la luz. «Sigue viniendo el mismo importe que cuando los locales estaban abiertos, por este motivo la comisión irá a Edesa a reclamar los importes», señaló. Por otro lado, el pago de sueldos de empleados y de alquileres son otras problemáticas que afectan a los propietarios de boliches. «Algunos están a punto de perder el local», expresó Delaloye.

Hasta la medianoche

Jorge Villalobos, dueño el boliche bailable Castillo Mao-Mao, coincide en el pedido de abrir como confitería y señaló: «A nosotros nos serviría que esté abierta hasta las 12 de la noche porque necesitamos trabajar para poder pagarle a los empleados. Somos conscientes de que no se puede bailar y eso es lo que queremos evitar».

Dijo que en caso de que el gobierno les autorizara abrir como confiterías, se adecuarían al protocolo, de que los clientes permanezcan sentados en las mesas guardando la distancia correspondiente y que se extremarán las medidas de higiene en los baños. También se tomaría la temperatura en el sector de la entrada a la gente que asista.

«Todos estamos alarmados por la pandemia. No sabemos que puede pasar ni cómo será la respuesta de la gente si abrimos, pero de que vamos a cuidar a los clientes si logramos abrir, eso es seguro. El Gobierno decidirá», recalcó.

Además, señaló que «no sabemos si será redituable hasta que vaya la gente. En principio tenemos que hablar de impuestos, seguridad».

Contó que para afrontar el pago de sueldos de empleados actualmente cuentan con ayuda del Gobierno para una parte y la otra parte la solventa la empresa. «Nos estamos dando vuelta como podemos. Hay empleados que van lo mismo al boliche a desempeñar tareas de cuidado, limpieza. A veces hacemos transmisiones de música por Facebook. La gente nos sigue apoyando en las publicaciones. Lo que pasa es que más allá de lo que estamos pasando, la gente necesita entretenimiento, pensar en otra cosa y no estar pendiente de los problemas del día a día», culminó.

Fuentes de trabajo

Darío Gómez, también propietario del boliche Elephant, relató que «ya van a cumplirse casi dos meses desde que los boliches están cerrados. La situación es preocupante no tan solo para nosotros sino para quienes viven de esto. Las ganas y ansias de abrir la tenemos porque hablamos de trabajo y fuentes de trabajo, pero hay que ser conscientes ante la pandemia y tener paciencia».

Sostuvo que volver a trabajar luego de la pandemia será complicado. «La situación económica es compleja y lo seguirá siendo. Nosotros respetamos las medidas que toma el Gobierno y el tiempo que consideren necesario», finalizó.

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