“EL ROBO DE LOS CAÑOS DEL GNEA NOS PROVOCÓ UN PERJUICIO ENORME”

Andrés Ayala es gerente de la empresa de servicios petroleros y gasíferos radicada en la zona industrial de General Mosconi, Perterser S.R.L. Está conformada por alrededor de 100 operarios, algunos de ellos que pertenecieron a la exestatal YPF, aunque la mayoría son hijos de aquellos exypefianos que heredaron el oficio de sus padres, ya jubilados.

Ayala, en diálogo con El Tribuno, se refirió al rol que le cupo a la empresa que dirige, en uno de los hechos relacionados con el robo de caños que pertenecen al GNEA, el Gasoducto del Noreste, por el cual la Justicia allanó su base operativa ubicada en la zona industrial de General Mosconi el pasado 18 de abril .


Ayala agregó así una serie de datos al controvertido tema que investigó El Tribuno, y por el cual el lunes anterior fue imputado el intendente de Aguaray, el ingeniero Jorge Enrique Prado, su secretario de Hacienda Freddy Marcelo Céspedes y el empresario Diego Andrés Alos, titular de la firma OSYP SA, por el delito de fraude a la administración pública.

¿Cuál es la situación de la empresa Perterser y de los titulares de la firma en la causa que la Justicia Federal investiga por el robo de los caños del GNEA?
En ese procedimiento ordenado por la Justicia Federal presenté toda la documentación que obraba en mi poder como responsable de la empresa de servicios Perterser. Nosotros somos una empresa que presta servicios industriales, como es de público conocimiento, y estamos radicados en General Mosconi desde hace más de 30 años.

¿Quién contrató sus servicios?
A nosotros nos contrató el Sr. Adrián Antonio Vera, según nos dijo en su momento un empresario oriundo de Mendoza residente en Buenos Aires; pero no solamente contrató a Perterser sino a varias otras empresas, porque la logística que manejaba era impresionante. El día 29 de marzo se presentó en la puerta de la base operativa y venía buscando el servicio de hidrogrúas y de soldadura, trabajos que nosotros hacemos. Estábamos parados desde hacía bastante tiempo porque por este tema de la pandemia la actividad en la industria petrolera ha bajado muchísimo. Vera quería contratar a tres operarios calificados, más una hidrogrúa con el operador, a los que él mismo iba a sumar más personal de otra empresa. Para llevar adelante la operación necesitábamos herramientas industriales, equipos, generadores, y también nos pidió trailers para que la gente no tuviera que venir al pueblo sino que trabajara en forma contínua en la zona.
En la zona de El Desemboque, donde se operó por casi 10 días, había varias máquinas viales, y como digo una logística muy grande, por eso menos desconfiamos de este hombre. Hoy somos los más interesados para que la Justicia lo localice, porque a nosotros nos quedó debiendo prácticamente todo el servicio.

“Nos contrató Adrián Vera, empresario de Mendoza, residente en Buenos Aires”.

¿En qué consistía el trabajo que debía hacer Perterser?
Nosotros teníamos que cortar los caños y cargarlos en los camiones de transporte que Vera había contratado, porque de eso se trata el trabajo de las hidrogrúas. Yo le ofrecí nuestros camiones para el transporte pero me dijo que no era necesario porque ya tenía el transporte contratado. Los caños estaban apilados en cercanías del paraje El Desemboque, jurisdicción de Santa Victoria Este, por donde se accede por un camino que parte de Coronel Cornejo hacia el este, a la altura del paraje Balbuena. Está ubicado a una distancia de unos 30 kilómetros hacia el este. Aclaro que los caños no estaban enterrados, como se comenta que sucedió en el caso de Aguaray, sino apilados. Al menos con eso se encontraron los operarios de Perterser cuando llegaron al lugar, porque personalmente no llegué hasta El Desemboque sino que fue mi gente.

¿Le presentó algún papel, alguna documentación cuando vino a contratar sus servicios?
Traía todo y como yo ya sabía el tema del robo de los caños en Aguaray le dije claramente que me presente todo, más allá que a nosotros nos iba a contratar para una tarea específica, que era cortar y cargar los caños.
Le aclaré que nosotros éramos gente de trabajo y no teníamos tiempo ni recursos para andar en cosas raras, pero nos dijo que tenía todo lo que se necesitaba para contratarnos. Pero no conformes con eso, fuimos al juez de paz, don Blanor Guerrero, porque por el tema de la pandemia no se trabajaba en las escribanías de la zona. Vera llevó todos sus papeles al juez de paz, que certificó toda esa documentación.

“Teníamos que cortar caños y cargarlos en los camiones que Vera había contratado”.

¿De qué se trataban esos documentos?
Eran del remate que se había hecho de los caños que íbamos a cortar y cargar porque supuestamente la empresa que se había quedado con esos bienes se los vendía a él. Según esa documentación, quien había sacado a remate los caños era la firma Adrián Mercado; y la mejor oferta la hizo una empresa que no recuerdo exactamente el nombre, pero que en la denominación estaba la palabra Tubos, pero era más larga. Y a su vez esa empresa le había vendido los caños a Vera, por eso él tenía que llevarselos. La documentación se la entregué a los gendarmes el día que vinieron a la base.

¿Por qué se encontraron caños del GNEA en la base operativa de Perterser?
Los camiones que contrató Vera tienen capacidad para cargar 12 o 13 caños, y salieron cargados dos veces al día durante más de una semana. Venían por Balbuena, llegaban a la ruta 34 y pasaban por los controles de la Gendarmería que están en Coronel Cornejo, y siempre presentaron la documentación porque nunca tuvieron problemas en el traslado de las cargas. En una oportunidad dejaron 5 caños en nuestra base operativa porque en los viajes Vera se había dado cuenta que solo estaban transportando 9 o 10 caños; por eso me llamó por teléfono, no sé si desde Mendoza, Buenos Aires o desde el hotel acá en Mosconi, y me dijo que había que completar la carga de los camiones cuando bajaran de El Desemboque. Nosotros podríamos operar la grúa pero en la base, así que me pidió específicamente: “Cuando pasen dos camiones cargame dos caños en uno y tres en el otro. Esos fueron los caños que la Gendarmería encontró en nuestra base.
Por eso les expliqué a los gendarmes que vinieron que somos una empresa de servicios que se nos contrata para hacer pozos de agua, reparación de pozos petroleros, carga y descarga de grandes equipos, pero que la carga, en este caso los caños, no eran nuestros. Y también les dije que esos transportes habían venido operando más de una semana dos veces al día llevando caños, por tanto hay que hacer el cálculo de lo que se llevaron.

¿El cliente Vera les pagó por el servicio realizado?
No, nos quedó debiendo más de medio millón de pesos, por eso quisiera que se lo localice porque nosotros como empresa local de servicios cuando trabajamos comemos, si no tenemos que salir a vender las herramientas o las maquinarias. El perjuicio para nosotros también ha sido muy grande porque somos más de 100 familias en Perterser y todos vivimos de esto, de nuestro trabajo.

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