GÜEMES: 60 DÍAS REZANDO POR EL CORONAVIRUS

Jornadas de oración a la medianoche en el acceso al hospital Joaquín Castellanos.

Desde que se declaró la cuarentena por el COVID-19 el hospital Castellanos fue uno de los organismos públicos que más transformaciones ha sufrido, al considerase el lugar donde se debería librar la batalla principal contra la enfermedad. Estos cambios fueron considerados fundamentales para hacer frente a los momentos difíciles de manera efectiva.
Dentro de las limitaciones en cuanto a las herramientas para enfrentar al coronavirus, la redistribución de las distintas áreas y un estricto control en el acceso fueron algunas de las primeras medidas.
En ese puesto de vanguardia, en forma permanente se puede ver apostado a personal de la Comisaría 11 perteneciente a la Dirección de Orientación Comunitaria, junto a personal de seguridad del hospital, realizando tareas de control para quienes hacen su ingreso.
Dentro del contexto de una situación donde el enemigo al cual enfrentamos es aún desconocido, toda aquella acción que pudiera ser utilizada para evitar su propagación es válida. La medicina mundial trabaja sin descanso en la elaboración de un producto que pueda controlar la propagación del virus, lo que incluye la tan ansiada vacuna. Mientras se espera por una solución definitiva, el fortalecimiento del cuerpo y del espíritu como una barrera defensiva frente a su ataque son, de hecho, fundamentales. Con base en este razonamiento es que el personal policial propuso la realización de un tiempo de rezo nocturno entre todas aquellas personas que esperan, paciente o impacientemente mientras cumplen con su guardia, que se produzca alguna novedad, como la activación de algún “protocolo” para actuar.
“En base a lo que podíamos percibir durante las horas de guardia, había entre el personal del hospital como médicos y enfermeros, una situación de nerviosismo, ansiedad y hasta algo de temor por lo que pudiera ocurrir durante la noche y la madrugada. El constante arribo de colectivos con repatriados, denuncias sobre personas con fiebre, de gente con mochilas y bolsos de viaje transitando por las calles de la ciudad. Todo eso nos ponía alerta y nos generaba tensión. Por esa razón consideramos fortalecer el espíritu”, sostuvo.
“Desde nuestro sector y como gente de fe, propusimos el rezo de una oración pidiendo para que la enfermedad no ingrese a este hospital y por el fin de la pandemia”, explicó el suboficial principal Antonio Pistán. Se convocó entonces a que ese rezo tenga lugar a la medianoche en el portón de acceso y se repita en forma diaria a la misma hora en ese mismo lugar.
“Todos me conocen y saben que soy, además de policía, pastor evangélico. Pero esto no se trata de una actividad de mi iglesia. Fue una propuesta para que las personas, con su propio credo, simplemente se nos unan en oración. Realmente era emotivo ver a un grupo de gente apostado en un simbólico frente de batalla orar por la salud de todos. El rezo se extendió por 60 días y solo lo finalizamos cuando dieron lugar las flexibilizaciones. Eso fue el pasado 15 de mayo. Como un último compromiso decidimos continuar con las oraciones pero cada uno en su domicilio. Fueron 60 noches de oración y al finalizar cada una de ellas realmente nos sentíamos mucho mejor”, finalizó explicando el suboficial Pistán.

Camas para el hospital Joaquín Castellanos

La ministra de Salud, Josefina Medrano, visitó el hospital Joaquín Castellanos de la ciudad de General Güemes acompañada por el gerente Rubén Villalón, y allí hizo entrega de 10 camas y recorrió los sectores que fueron acondicionados para poder hacer frente a la pandemia del COVID-19.

“Estoy visitando el hospital para interiorizarme sobre cómo se ha preparado para la atención de pacientes con COVID-19. Aprovechamos la oportunidad para traer algunos elementos que nos pidieron para fortalecer todo el trabajo que están realizando para enfrentar la pandemia. Creo que hicieron un trabajo magnífico por lo que la población debe estar tranquila, debido a que el hospital está sumamente preparado para enfrentar cualquier contingencia que se pudiera presentar”, dijo Medrano.
“Trajimos camas con sus colchones, frazadas y sábanas para completar las necesidades de esta área nueva, donde serán internados los pacientes de COVID-19”, explicó.
Con respecto a los elementos de seguridad para el personal sanitario, la ministra dijo que “el hospital de Güemes en estos momentos cuenta con los elementos de bioseguridad que el personal requiere para esta instancia de la pandemia, así que en ese sentido el equipo de salud puede trabajar tranquilo. Pero, por otro lado, estamos reforzando todo lo que es la existencia de medicamentos”.

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